La tabla esmeralda – Un gran misterio
Septiembre 2, 2007
La tabla esmeralda un gran misterio:
Esto fue encontrado grabado en una esmeralda encontrada en la tumba de Hermes Trimegisto que vivio en el antiguo egipto se dice.
Verdadero, sin falsedad, cierto y muy verdadero:
lo que está de abajo es como lo que está arriba,
y lo que está arriba es como lo que está abajo,
para realizar el milagro de la Cosa Unica.
Y así como todas las cosas provinieron del Uno, por mediación del Uno,
así todas las cosas nacieron de esta Unica Cosa, por adaptación.
Su padre es el Sol, su madre la Luna,
el Viento lo llevó en su vientre,
la Tierra fué su nodriza.
El Padre de toda la Perfección de todo el Mundo está aquí.
Su fuerza permanecerá íntegra aunque fuera vertida en la tierra.
Separarás la Tierra del Fuego,
lo sutil de lo grosero,
suavemente,
con mucho ingenio.
Asciende de la Tierra al Cielo,
y de nuevo desciende a la Tierra,
y recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores.
Así lograrás la gloria del Mundo entero.
Entonces toda oscuridad huirá de ti.
Aquí está la fuerza fuerte de toda fortaleza,
porque vencerá a todo lo sutil
y en todo lo sólido penetrará.
Así fue creado el Mundo.
Habrán aquí admirables adaptaciones,
cuyo modo es el que se ha dicho.
Por ésto fui llamado Hermes Tres veces Grandísimo,
poseedor de las tres partes de la filosofía de todo el Mundo.
Se completa así lo que tenía que decir de la obra del Sol.
La version latina de la tabla esmeralda:
SMARAGDINA HERMETIS TABULA
VERUM SINE MENDACIIO, CERTUM ET VERISSIMUM
Quod est inferius est sicut quod est superius, et quod est superius est sicut quod est inferius ad perpetranda miracola Rei Unius. Et sicut omnes res fuerunt Uno, meditatione Unius: sic omnes res natae fuerunt ab hac Una re adaptatione. Pater eius est Sol, mater eius Luna. Portavit illud ventus in ventre suo. Nutrix eius terra est. Pater omnis telesmi totius mundi est hic. Vis eius integra est, si versa fuerit in terram. Separabis terram ab igne, subtile a spisso, suaviter cum magno ingenio. Ascendit a terra in coelum, iterumque descendit in terram, et recipit vim superiorum et inferiorum. Sic habes gloriam totius mundi. Ideo fugiet a te omnis obscuritas. Hic est totius fortitudinis fortitudo fortis, quia vincet omnem rem subtilem; omnemque solidam penetrabit: SIC MUNDUS CREATUS EST. Hinc erunt adaptationes mirabiles, quarum modus hic est. Itaque vocatus sum Hermes Trismegistus, habens tres partes philosophiae totius mundi. Completum est quod dixi de operatione solis.
El sarcofago de diorita
Agosto 29, 2007
El astrónomo escocés Duncan Lunan comenta en su libro Interstellar Contact (Bantam,1974), que cuando los obreros del califa egipcio Al-Mamún consiguieron irrumpir en la Gran Pirámide de Keops en el año 800 de nuestra era, se sorprendieron al descubrir que el gran sarcófago en la Cámara del Rey no tenía tapa, aunque había sido diseñada para portar una. Los profanadores de tumbas se quedaron atónitos al descubrir “un pozo” no muy lejos del punto en que lograron forzar la entrada al pasadizo ascendente que conduce a la Cámara del Rey.
“La parte superior del pozo“, escribe Lunan, “había sido sellada originalmente, pero en algún momento, se le abrió desde abajo con suficiente fuerza como para dañar el muro adyacente, como si se hubiera hecho uso de explosivos“. El autor sugiere la posibilidad de que si la pirámide de Keops efectivamente fue profanada por desconocidos que hicieron uso de dicha ruta, resulta factible que se hayan llevado la tapa del sarcófago de diorita, que portaba “un archivo computarizado que conservaba la pirámide“. Lunan agrega que estos desconocidos sabían exactamente a dónde dirigirse, y que sellaron la pirámide después de salir, “como si jamás hubiera sido profanada“.
Algunos podrán creer que el destacado astrónomo pudo haberse dejado llevar por sus propias especulaciones en este caso, pero tanto estudiosos como arqueólogos y esotéricos se han preguntado sobre el propósito del enigmático sarcófago de diorita que ocupa el centro de la Cámara del Rey. Todas las partes -tanto conservadores como librepensadores- concuerdan en que jamás se le utilizó como la sepultura de un faraón olvidado, ya fuese Keops o algún otro. ¿Qué objeto pudo haberse colocado, con devoción y reverencia, dentro del sarcófago de diorita? ¿Qué objeto sin nombre merecía ser consagrado de tal modo en los albores de la civilización humana?
En su obra maestra, La octava torre, John Keel sugiere la posibilidad de que la Gran Pirámide y la enigmática cámara con el sarcófago de diorita pudieron haber sido utilizadas para albergar un artefacto de origen sobrenatural, tal vez el Arca de la Alianza o hasta el misterioso fragmento de piedra meteorítica conservado en la Kaaba en La Meca. De ser así, bien pudiera ser que estuviésemos de cara al más importante de los artefactos misteriosos: un dispositivo multimilenario colocado por una civilización extrahumana o parahumana para vigilar el progreso de la recién nacida humanidad, o influenciar el desarrollo de nuestra especie en formas insospechadas.
La perspectiva de Keel sobre el asunto no es tan benigna. La “octava torre” que sirve de título a su obra es “una especie de cápsula de tiempo electrónica, que sigue funcionando sin sentido ni propósito después de millones de años“, plagándonos con fenómenos parafísicos como los OVNI y seres extraños, y tal vez rigiendo las oleadas de locura que afectan a la humanidad siglo tras siglo.
¿Resulta posible combinar las teorías de Lunan con las de Keel? Si alguien profanó la Gran Pirámide en algún momento de la antigüedad, con pleno conocimiento de lo que se albergaba adentro, y lo extrajo, ¿dónde está ahora? Si el mayor de todos los “objetos fuera de sitio” resulta ser el superordenador paranormal plasmado en los escritos de Keel, ¿cuál sería su paradero actual?
El sendero de la especulación nos invita a proseguir: existe la posibilidad de que la misteriosa piedra negra conocida como la Kaaba, venerada en Arabia Saudita hasta el día de hoy por mil millones de musulmanes, sea el objeto en cuestión. También podría ser el enigmático cubo de Gurlt, que desapareció de manera oportuna durante la confusión de un bombardeo aéreo. El objeto puede estar oculto en cualquier parte del mundo, custodiado por una “hermandad” dedicada a protegerla contra los profanos. El mismo Duncan Lunan ofrece la posibilidad de que los seres extraños descritos por el profeta Ezequiel alrededor del 600 a.C. formaban parte de una misión de rescate espacial encargada de recuperar el objeto. La verdad del asunto casi seguramente será más extraña que la ficción.
Los anillos en el Antiguo Egipto
Agosto 29, 2007
En las tumbas del Antiguo Egipto se han encontrado numerosas joyas, entre ellas, especialmente anillos. Algunos de los más hermosos ejemplares datan del periodo comprendido entre las dinastías XVIII y XX (mas de 12 siglos antes del inicio de la era cristiana).
Eran anillos de oro puro, de formas simples, pero macizas. Considerados por este pueblo como signo de dominio, o como amuletos a talismanes, se destinaban a proteger a quien los llevara contra fuerzas hostiles y misteriosas. Esto explica los símbolos recurrentes: víboras, escorpiones y otros animales detestables que alejan a los malos espíritus. Escarabajos, conchillas de moluscos y halcones se usaban como protección contra diversos males y adversarios. Otro tema lo representan los símbolos geométricos que tienen cada uno su función como talismán: el ojo de Wedjet (contra el mal de ojo), los símbolos de Djed, Sa Ankl y Tyer (salud, prosperidad, larga vida y otros beneficios personales).
Los anillo talismánicos se fabricaban también para los muertos; según sus tradiciones, ofreciéndoles protección para la “vida” después de la muerte. En los tiempos prehistóricos es posible que tuviesen además, un significado sentimental. Los motivos utilizados se encontraban en estrecha relación con las creencias religiosas de aquella época. Incluso sus colores y materiales tenían significados religiosos. Por ejemplo, el verde, el color de la vegetación o el negro, del suelo fértil; frente al rojo del desierto (ambos símbolos de regeneración). Según los antiguos textos religiosos y literarios, los dioses, que podían tener aspecto humano estaban encarnados entres sustancias: sus huesos en plata (metal más raro y valioso que el oro, para ellos), su carne en oro y sus cabellos y barbas en lapislázuli.
Las tumbas suministraban sortijas de plata, bronce, hierro, arcilla esmaltada o cuarzo. Habían sido llevadas igualmente por hombres como mujeres, ya sea en forma de adorno, como signo de autoridad o como sello.
Las que pertenecían a los pobres eran simples anillos de cobre, bronce, cristal o alfarería, mientras que las de los ricos eran verdaderas joyas en oro y plata, cinceladas, con adornos en relieve.
Llevaban a menudo grabado en jeroglíficos el nombre y los títulos de sus propietarios. Se han encontrado hechos en otros materiales como marfil, ámbar y piedras duras, tales como cornalina.
Era común en la antigüedad que los anillos sirvieran como sellos. Sabemos que los egipcios (tal vez precursores) adoptaron los cilindros empleados en estas tareas por los mesopotámicos y poco después le dieron formato de anillos: Firmaban sus documentos oprimiendo levemente el sello de arcilla, yeso o tierra sigilar para que su impronta hiciera fé en los casos judiciales. El chatón más frecuente en estos casos, es la imagen del escarabajo (símbolo de la deidad solar) esculpida en piedra (cornalina, diorita u otras), arcilla o esmalte, en cuya base se lee una inscripción y jeroglífico grabado en hueco. Otras veces consisten en una placa de oro, piedra o arcilla, e igual que las anteriores, están montadas en pivotes que le permiten girar.
Las leyendas que estos anillos, denominados “signatarios” portaban en sus sellos eran de carácter religioso, o en cambio, se trataba de una salutación, lema o nombre propio.
Los anillos se usaban además como emblema: el esposo egipcio lo colocaba en el dedo de su mujer en señal de que le confiaba la custodia del hogar y de sus posesiones. De allí nació la costumbre de las “sortijas matrimoniales”.
Los primeros anillos con piedras engarzadas, se estima que aparecieron en Babilonia, y de allí pasaron a Egipto.
En cuanto a su confección, la lista de materiales resulta lar-ga y variada. Nubia aportaba la riqueza de sus yacimientos auríferos; las sierras del desierto proporcionaban minerales como pizarras, obsidiana y una serpentina de maravilloso color verde. El lapislázuli, en su tono cálido azul turquesa, era típico de las joyas más modestas.
Los joyeros egipcios disponían además de distintas especies de piedras preciosas y semipreciosas, como diamantes, amatistas, turquesas, rubíes, jaspes, cornalinas, etc.
Se mostraban muy hábiles en el arte del lapidador, o sea, en la talla de estas piedras finas, empleando el esmeril para atacar las más duras.
La leyenda de las joyas de la corona Checa
Agosto 28, 2007
JOYAS DE LA CORONA CHECA
La capilla de S. Venceslao, en la catedral de San Vito, en Praga, es la antesala de la cámara en la que se conservan las joyas de la corona checa. En el rincón derecho de la capilla está situada una puerta con siete cerraduras que da acceso a una escalera en caracol que conduce en el primer piso directamente al altar que encierra un tesoro de inestimable valor: las joyas de la corona checa. Para que la cámara de las joyas de la corona pueda abrirse deben comparecer ante la puerta con las siete cerraduras siete personalidades con sus respectivas llaves:El presidente de la República, el primer ministro, el arzobispo de Praga, los presidentes de la Cámara Baja y del Senado, el preposte del capítulo metropolitano y el alcalde de Praga.
La corona de San VenceslaoLa corona de San Venceslao es la pieza más valiosa y más antigua de las joyas de la corona checa. Por primera vez la ciñó el domingo 2 de septiembre de 1347 Carlos IV al ser coronado como rey checo.
La corona de S. Venceslao mide 19 centímetros de alto y pesa 2358 gramos. Fue confeccionada de oro de 21 y 22 quilates. La corona se compone de un aro alto del que salen cuatro grandes trifolios en forma de lis. La joya está rematada por un pequeño crucifijo con la inscripción “Hic est spina de corona domini”- “Aquí se conserva un espino de la corona de Cristo”.
En la corona de S. Venceslao están engastadas 96 piedras preciosas y veinte perlas que la convierten en una singular muestra de la joyería medieval. Tan sólo en 1999 se descubrió que la piedra preciosa de color rojo de la que se suponía fuese uno de los mayores rubíes del mundo jamás utilizados en una joya, no es en realidad un rubí sino una turmalina. En contrapartida, los seis grandes zafiros, procedentes de Ceilán y de Tailandia, figuran entre los diez mayores del mundo.
Una bula papal, emitida por Clemente VI en mayo de 1346 en Aviñón, prohibía so pena de excomulgación sustraer o empeñar la corona checa. Estipulaba también la forma de usarla y colocaba la corona real checa bajo una especial protección. Ello dio origen a la leyenda de que quien se la colocara sobre al cabeza sin ser rey, moriría de manera violenta.
Reinhard HeydrichUn suceso ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial como si confirmara la veracidad de la leyenda: Existen fotos documentando cómo Reinhard Heydrich, el máximo representante del Tercer Reich en Bohemia y Moravia ocupadas por Hitler, contempla las joyas de la corona checa. Se cuenta que en un acceso de soberbia, Heydrich se colocó sobre la cabeza la corona de S. Venceslao. En 1942 fallecía en un atentado perpetrado por antifascistas checos.
Los privilegios que la corona real checa obtuvo del Papa Clemente VI en 1346 no pudieron ser otorgados a distancia sino que directamente en la sede del Sumo Pontífice en Aviñón y en simultáneo con la consagración y bendición de la joya. Por eso el rey Carlos IV mandó confeccionar un estuche de cuero para que la corona pudiera viajar a Francia.
La capilla de S. Venceslao, en la catedral de San Vito, en PragaUn viaje así era algo excepcional ya que la corona real debía permanecer a perpetuidad sobre el cráneo de S.Venceslao, en la sacristía de la capilla consagrada a ese santo en la catedral de S.Vito, en el Castillo de Praga.
Es interesante que la corona real checa no era el patrimonio del monarca sino que formaba parte del tesoro de la catedral de S. Vito. El rey podía ceñirla sólo con motivo de su coronación y en ocasiones especialmente solemnes. El mismo día que se la colocara sobre la cabeza debía devolverla al tesoro de la catedral y pagar al capítulo de San Vito una especie de alquiler. Era una suma muy elevada: 200 hrivnas de plata, y una hrivna pesaba unos 250 gramos. La coronación les costaba muy caro a los reyes checos.
Además de la corona real, las joyas de la corona checa comprenden la esfera y el cetro que son menos antiguos. Se estima que ambas insignias fueron confeccionadas en el mismo taller antes de mediados del siglo 16.
La esfera mide 22 centímetros de alto y está confeccionada de oro de 18 quilates. Tiene la forma de dos hemisferios unidos por un aro decorado con piedras preciosas y perlas. En los hemisferios están representadas escenas de la Génesis y episodios protagonizados por el David bíblico. La esfera está rematada por un crucifijo primorosamente adornado.
También el cetro está confeccionado, al igual que la esfera, de oro de 18 quilates. Mide 67 centímetros de largo y pesa 1013 gramos. Lo adornan 4 zafiros, 5 espinelas, 61 perlas y ornamentos cincelados y esmaltados.
En la cámara de las joyas de la corona checa se conservan también la almohada para la corona real, el manto de coronación y el estuche para las joyas.
El rey Carlos IVAl surgir en 1918 la República Checoslovaca, ya no había monarcas que ciñesen la corona real y las joyas de la corona checa se convirtieron en patrimonio cultural e histórico y símbolo de la independencia nacional.
Durante la Segunda Guerra Mundial las tierras checas estaban ocupadas por Hitler. Cuando se acercaba el fin de la contienda y la derrota de los nazis, el representante del Tercer Reich, Karl Hermann Frank, mandó esconder las joyas de la corona checa en el subterráneo románico del Castillo de Praga. Después ordenó ejecutar a los presos que lo habían hecho de modo que Frank era la única persona que sabía dónde se hallaban las joyas.
S. VenceslaoCuando en 1945 fue derrotada la Alemania hitleriana, el personero nazi especulaba que pudiera ser indultado al revelar el escondrijo de las joyas. Su especulación no resultó. Las autoridades checoslovacas encontraron las joyas en el lugar indicado por Frank, pero el criminal nazi acabó por ser ajusticiado. Las joyas de la corona checa fueron exhibidas en la Checoslovaquia liberada en octubre de 1945.
Las joyas de la corona checa salen muy poco de la cámara en la catedral de S.Vito y se exhiben en público sólo en ocasiones excepcionales. A lo largo de todo el siglo 20 se exhibieron nueve veces.
Si el Papa o algún destacado jefe de Estado quisieran ver durante su estancia en Praga las joyas de la corona checa, su petición no sería atendida. A los visitantes extranjeros, por más ilustres que sean, sólo se les muestran las réplicas de las joyas de la corona.
La cautela tiene un motivo práctico: para que las joyas de la corona checa conserven su belleza es necesario guardarlas permanentemente en la austera cámara gótica de la catedral de S.Vito cuyo ambiente se mantiene estable.
Diamante Kohinoor
Agosto 27, 2007
Diamante Kohinoor: pesa 108,93 quilates y es un diamante de talla oval. Anteriormente pertenecía a príncipes indios, poseía forma redondeada y pesaba en bruto 186 quilates. Fue adquirido en 1739 por el Sha de Persia, que lo llamó “Montaña de la Luz” (Koh-i-noor). Tras su adquisición por la East Indian Company, fue regalado a la Reina Victoria en 1850. Tras su tallado, pasa a formar parte de la corona de la Reina Maria (esposa de Jorge IV), para terminar en la corona de la Reina Isabel.
Una curiosa leyenda acerca del Kohinoor afirma que pertenecía al dios del sol, que a su vez lo cedió a su discípulo Satrajit; fue robado más tarde por un pariente de Satrajit, y después un león mató al ladrón y entregó la piedra al dios Krishna, que devolvió a Satrajit… solo para que este se la devolviera a su vez a Krishna cuando este se casó con su hija como parte de su dote. Krishna, finalmente, la entregó de nuevo al dios del sol.
Diamante HOPE – Una leyenda negra
Agosto 27, 2007
Diamante Hope: también conocido como Hope Azul por su color azul profundo, pesa 44,52 quilates. La leyenda afirma que fue tallado por el dios del sol. Fue durante un tiempo propiedad de Luís XIV, y recibió el nombre de Diamante Azul de la Corona. Tras su robo durante la Revolución Francesa, apareció en el mercado en 1830, y fue adquirido por el banquero Henry Philip Hope, del que tomó su nombre; fue ese momento cuando comenzó la leyenda de la maldición del Hope: toda la familia Hope murió en la miseria, y parecidas desgracias le ocurrieron a un propietario posterior, Edward McLean. Se encuentra en el Smithsonian Institut (Washington), desde 1958.
Estudios recientes presentan la hipótesis de el que Hope es en realidad parte de un diamante mayor (69 quilates), que sería el que fue efectivamente robado durante la Revolución, y que a su vez procedía de un diamante hindú de 115 quilates.
Historia esoterica de las gemas – Las joyas malditas y benditas
Agosto 27, 2007
Historia esoterica de las gemas – Las joyas malditas y benditas
En esta seccion voy a intentar recopilar algo sobre las leyendas de las gemas. Hay muchas gemas que arrastran una leyenda negra y que le han traido solo desgracias a sus dueños. Tambien hay algunas historias sobre joyas que convirtieron a sus poseedores en grandes afortunados en la vida ya sea en el plano economico o personal.
Si teneis alguna historia personal interesante o conoceis alguna leyenda sobre joyas aqui es vuestra seccion para escribir algo.
Una pregunta al aire ¿existen las joyas magicas? Se deben sus leyendas a sus poderes magicos o se deben a un mero cumulo de coincidencias.